La costa de Iparralde se extiende desde Hendaia (Hendaya), junto a la frontera con España, hasta Angelu (Anglet), en la desembocadura del río Aturri (Adur). A lo largo de estos pocos kilómetros encontramos algunos de los paisajes más característicos del País Vasco francés: grandes playas atlánticas, acantilados, pequeñas calas, puertos pesqueros y localidades con una larga tradición marinera.
Es una costa muy variada. En el extremo sur, Hendaia combina una extensa playa con los acantilados de Abbadia y la bahía de Txingudi. Hacia el norte aparecen la Corniche Basque, la bahía de Donibane Lohizune (San Juan de Luz) y pequeñas localidades como Ziburu (Ciboure), Getaria (Guéthary) y Bidarte (Bidart). Más al norte, Biarritz y Angelu ofrecen grandes playas y una fuerte tradición vinculada al surf.
En este artículo recorremos la costa de Iparralde de sur a norte, desde Hendaia hasta Angelu, deteniéndonos en los lugares que merece la pena conocer.
🛂 Hendaia (Hendaya / Hendaye), junto a la muga fronteriza
Hendaia es la localidad más meridional de la costa de Iparralde y una de las más fáciles de visitar si llegamos desde España. Está situada junto al río Bidasoa, frente a Hondarribia, con el que comparte la bahía de Txingudi (Txingudiko badia / baie de Txingudi).


🏖️ La playa de Hendaia y los Haitz Bikiak
El principal atractivo de Hendaia es su extensa playa, de unos tres kilómetros de longitud, considerada la mayor playa del País Vasco francés. El arenal se extiende entre el centro de la localidad y los acantilados de Abbadia, ofreciendo un paisaje muy diferente al de otras zonas de la costa vasca, donde predominan las pequeñas calas y los acantilados.
En uno de los extremos de la playa encontramos los Haitz Bikiak (Deux Jumeaux), dos grandes formaciones rocosas que se han convertido en uno de los símbolos de Hendaia. Desde la playa y el paseo marítimo se pueden contemplar estas formaciones frente al océano, además de disfrutar de buenas vistas de la costa.
La playa es también uno de los principales puntos de Hendaia para practicar deportes acuáticos, especialmente surf. El paseo marítimo permite recorrer buena parte del litoral y acercarse a algunas de las villas que recuerdan el pasado turístico de la localidad.



⛪ El centro de Hendaia
Más allá de la playa, merece la pena acercarse al centro de Hendaia, donde encontramos algunos ejemplos de arquitectura tradicional vasca.
Uno de los edificios más interesantes es la iglesia de San Vicente (Bixintxo eliza / Église Saint-Vincent), situada en la plaza de la República. Su exterior es relativamente sobrio, pero merece la pena entrar para descubrir su interior, que conserva las características galerías de madera de las iglesias tradicionales del País Vasco Francés (otro ejemplo espectacular está en Ainhoa, que ya escribí sobre ella en los pueblos imprescindibles del interior del País Vasco Francés). También destacan el retablo dorado de la Virgen, varios bajorrelieves policromados y diferentes elementos de arte religioso.


En el centro encontramos además la Maison de Pierre Loti, conocida como Bakar Etxea, vinculada al escritor y oficial de la marina francesa Pierre Loti, que mantuvo una estrecha relación con Hendaia. Actualmente no se puede visitar su interior, pero forma parte del patrimonio de la localidad.
También podemos acercarnos hasta el puerto de Caneta, junto al Bidasoa. Este antiguo puerto sardinero ofrece buenas vistas hacia Hondarribia y es uno de los lugares donde mejor se aprecia la relación de Hendaia con el río y la frontera.
🏰 Abbadia y los acantilados
Uno de los lugares imprescindibles de Hendaia se encuentra algo más al sur, sobre los acantilados: el Abbadia gaztelua (Château-Observatoire Abbadia).
El castillo fue construido en el siglo XIX para Antoine d’Abbadie, científico, explorador y estudioso de la cultura vasca. Su arquitectura combina elementos neogóticos con otros inspirados en los lugares que conoció durante sus viajes.
El entorno de Abbadia es además uno de los espacios naturales más interesantes de la costa de Iparralde. Los senderos que recorren la zona permiten acercarse a los acantilados y contemplar el océano, con la bahía de Loia (baie de Loya) como uno de los rincones más destacados.
🚲 Hendaia en bicicleta: del Bidasoa a Navarra
La situación de Hendaia junto al Bidasoa también permite plantear la visita de una forma diferente: en bicicleta.
Desde la localidad parte un itinerario ciclista que recorre la bahía de Txingudi, con vistas a Hendaia, Irun y Hondarribia. El recorrido puede hacerse fácilmente en familia y permite cruzar de Francia a España siguiendo el entorno del Bidasoa. La ruta oficial de la bahía tiene unos 14 kilómetros y puede realizarse en bicicleta en aproximadamente una hora, aunque merece la pena tomárselo con calma.
Desde Irun podemos enlazar además con la Vía Verde del Bidasoa, que aprovecha buena parte del antiguo trazado ferroviario del llamado Tren Txikito. La vía verde continúa por el valle del Bidasoa hacia Endarlatsa, Bera, Lesaka, Igantzi, Sunbilla y Doneztebe, y el itinerario recuperado alcanza Elizondo. En conjunto, la antigua línea ferroviaria suma unos 49 kilómetros entre Endarlatsa y Elizondo.
Esta conexión resulta especialmente interesante para quienes viajan en bicicleta, porque permite enlazar la costa de Iparralde con el País Vasco y Navarra y adentrarse desde el Atlántico por el valle del Bidasoa.


🇫🇷🇪🇸 La muga y la bahía de Txingudi
Hendaia es también un buen punto para entender la relación entre ambos lados de la frontera. Desde la localidad podemos contemplar Hondarribia, al otro lado del Bidasoa, y desplazarnos hasta ella en barco atravesando la bahía de Txingudi.
La frontera aquí tiene una presencia mucho menos evidente de lo que podría parecer. El río Bidasoa separa Francia y España, pero las localidades de Hendaia, Irun y Hondarribia forman un espacio estrechamente conectado, tanto histórica como económicamente y en la vida cotidiana.
Por su playa, sus acantilados, su patrimonio y su situación junto a la muga, Hendaia es un buen punto de partida para recorrer la costa de Iparralde. Desde aquí podemos continuar hacia la Corniche Basque, en dirección a Ziburu y Donibane Lohizune.
🌊 La Corniche Basque y los acantilados de la costa
Entre Hendaia y Donibane Lohizune (San Juan de Luz) encontramos uno de los tramos más espectaculares de la costa de Iparralde: la Corniche Basque. La carretera recorre un paisaje dominado por grandes acantilados, praderas y el océano Atlántico, con diferentes puntos desde los que detenerse para contemplar la costa.

Uno de los lugares más interesantes es la baía de Loia (baie de Loya), una pequeña ensenada situada entre los acantilados. El acceso a pie permite descubrir un paisaje más salvaje y alejado de las localidades costeras, aunque conviene comprobar previamente las condiciones de los senderos.
La Corniche también puede recorrerse a pie mediante el sendero litoral entre Donibane Lohizune y Hendaia, un itinerario de unos 12 kilómetros que permite conocer de cerca este tramo de costa. El recorrido atraviesa acantilados, praderas y pequeñas calas y ofrece algunas de las mejores panorámicas del litoral vasco.
Actualmente, el sendero presenta algunas restricciones debido a los desprendimientos que afectan a determinados tramos. Por ello, antes de realizarlo es recomendable consultar su estado y las indicaciones oficiales. En la actualidad, el itinerario requiere utilizar una lanzadera de autobús entre Sokoa (Socoa) y Asporotsttipi para salvar el tramo cerrado.
Si recorremos la Corniche en coche, merece la pena hacerlo sin prisas y aprovechar los diferentes miradores y zonas habilitadas para detenerse. Es uno de los lugares donde mejor se aprecia el carácter atlántico de Iparralde y una buena transición entre los paisajes de Hendaia y la bahía de Donibane Lohizune.
Para quienes disfrutan del senderismo y de los paisajes costeros, la Corniche es además un buen complemento a los pueblos de la costa: aquí el protagonista deja de ser el patrimonio y pasa a ser el paisaje, los acantilados y el océano.
⚓ Ziburu (Ciboure), el pueblo marinero de Iparralde
Ziburu (Ciboure) se encuentra justo al norte de la Corniche Basque, en la orilla sur de la bahía de Donibane Lohizune (San Juan de Luz). Aunque actualmente forma prácticamente un mismo núcleo urbano con su vecina, conserva una personalidad propia y un marcado carácter marinero.
Una de las mejores formas de conocer Ziburu es recorrer su pequeño puerto pesquero, que se encuentra protegido dentro de la bahía. Desde aquí podemos contemplar las casas de Donibane Lohizune al otro lado del puerto y entender la estrecha relación que siempre han mantenido ambas localidades.
El centro de Ziburu conserva además varias casas tradicionales de arquitectura vasca, con fachadas blancas y entramados de madera de diferentes colores. Entre ellas destaca la iglesia de San Vicente (Bixintxo eliza / église Saint-Vincent), construida entre los siglos XVI y XVII. Su interior conserva las características galerías de madera de las iglesias tradicionales del País Vasco, además de un retablo barroco y diferentes elementos de arte religioso.

También podemos acercarnos hasta el fuerte de Socoa (Sokoa gotorlekua / Fort de Socoa), situado en el extremo de la bahía. La fortificación fue construida para proteger la costa y la entrada al puerto de Donibane Lohizune y ofrece unas buenas vistas sobre el océano y la bahía.
🏖️ Donibane Lohizune (San Juan de Luz), la gran bahía de Iparralde
Donibane Lohizune (San Juan de Luz) es probablemente la localidad costera que más merece una visita en esta zona de Iparralde. Su casco histórico, el puerto, las casas tradicionales y su amplia bahía forman uno de los conjuntos urbanos más interesantes de la costa vasca francesa.
Su historia está estrechamente relacionada con el mar. Durante siglos fue un importante puerto pesquero y comercial y tuvo también una destacada actividad relacionada con la pesca de la ballena. Hoy, el puerto sigue siendo uno de los lugares principales de la localidad y resulta especialmente agradable recorrerlo a pie.
🏘️ El casco histórico y el puerto
El centro histórico se articula alrededor de la plaza Louis XIV, rodeada de edificios tradicionales y terrazas. Desde aquí podemos recorrer algunas de las calles más características de Donibane Lohizune, con sus casas de arquitectura vasca de los siglos XVII y XVIII.
El puerto se encuentra en pleno centro y conserva parte de su carácter tradicional. Pasear por sus muelles permite contemplar las fachadas de las casas que rodean la bahía y acercarse a la zona donde históricamente se concentraba la actividad pesquera.





⛪ La iglesia de San Juan Bautista
Uno de los edificios más importantes de Donibane Lohizune es la iglesia de San Juan Bautista (Joanes Batista eliza / église Saint-Jean-Baptiste).
El templo destaca especialmente por su espectacular interior, con galerías de madera en varios niveles alrededor de la nave y un gran retablo barroco. Su aspecto recuerda a otras iglesias tradicionales de Iparralde y muestra la importancia que tuvieron estos espacios religiosos en la vida de las comunidades vascas.


La iglesia tiene además una especial relevancia histórica: en 1660 se celebró aquí el matrimonio entre Luis XIV de Francia y la infanta española María Teresa de Austria, como parte del acuerdo que puso fin a la guerra entre ambos países.
🏠 La Maison Louis XIV y la Maison de l’Infante
Dos de los edificios históricos más conocidos de la localidad están relacionados precisamente con aquel matrimonio.
La Maison Louis XIV (Luis XIV.aren etxea) es una casa tradicional construida en el siglo XVII donde el rey francés se alojó durante las semanas previas a su boda. Conserva parte de su decoración y mobiliario y puede visitarse para conocer cómo era una casa burguesa de la época.
Al otro lado del puerto encontramos la Maison de l’Infante (Infanta etxea), donde se alojó María Teresa de Austria antes de la boda. Su característica fachada de ladrillo y piedra la convierte en uno de los edificios más reconocibles de la localidad.
Ambas casas ayudan a entender la importancia que tuvo Donibane Lohizune en la historia de las relaciones entre Francia y España.
🏖️ La playa y la bahía de Donibane Lohizune
La playa de Donibane Lohizune ocupa buena parte del centro de la localidad y está protegida por varios diques que cierran la bahía. Por este motivo sus aguas son mucho más tranquilas que las de otras playas de la costa de Iparralde.





Es una de las playas más familiares de la zona y permite combinar fácilmente un día de playa con la visita al casco histórico.
Para disfrutar de una de las mejores panorámicas podemos acercarnos hasta la Punta de Sainte-Barbe (Santa Barbara), situada al norte de la bahía. Desde este promontorio se contempla una vista completa de Donibane Lohizune, su playa, el puerto y las montañas que rodean la bahía.
El paseo hasta Sainte-Barbe es además una buena forma de alejarse unos minutos del centro y disfrutar del paisaje costero.
Donibane Lohizune merece al menos medio día, aunque podemos dedicarle una jornada completa si queremos visitar sus edificios históricos y recorrer tranquilamente el casco antiguo y la costa. Además, su proximidad a Ziburu, situado justo al otro lado del puerto, permite visitar ambas localidades en una misma ruta.
🌿 Getaria (Guéthary), pequeño pueblo costero de Iparralde
Siguiendo hacia el norte llegamos a Getaria (Guéthary), una de las localidades costeras más pequeñas de Iparralde. Situada entre Donibane Lohizune y Bidarte, conserva un ambiente tranquilo y buena parte de su carácter marinero, aunque hoy el turismo y el surf tienen un peso importante.
El centro de Getaria es pequeño y se puede recorrer fácilmente a pie. Uno de sus lugares más característicos es el antiguo puerto pesquero, situado bajo el pueblo y protegido entre los acantilados. Desde aquí podemos contemplar la costa y acercarnos a algunos de los rincones más interesantes del litoral.
También merece la pena recorrer las calles del centro, donde encontramos casas tradicionales vascas, el frontón y la iglesia de San Nicolás (Nikolas eliza / église Saint-Nicolas), situada en la parte alta de la localidad.
Getaria es además uno de los lugares más conocidos de la costa de Iparralde para practicar surf. En sus alrededores se encuentran algunas olas de gran calidad, aunque varias de ellas requieren experiencia y buenas condiciones del mar.
Entre los lugares más conocidos del litoral están las playas y calas de Cenitz y Parlementia, esta última compartida con Bidarte. Son espacios donde se aprecia especialmente el paisaje de esta parte de la costa, con pequeñas zonas de arena entre acantilados cubiertos de vegetación.
El sendero litoral atraviesa también los alrededores de Getaria y permite continuar hacia Bidarte disfrutando de las vistas sobre el Atlántico. Es una buena opción para descubrir el paisaje sin limitarse a recorrer la localidad en coche.
El creciente interés turístico por esta pequeña localidad también ha generado debate entre sus habitantes sobre los efectos de la llegada de visitantes y la presión turística. Expansión recogió esta situación en un reportaje publicado en 2024, que resulta interesante para conocer también la perspectiva local sobre el turismo. Si visitas esta localidad, al igual que cualquier otra, es importante que respetes las costumbres.
🚶 Bidarte (Bidart), entre acantilados y playas
Siguiendo hacia el norte llegamos a Bidarte (Bidart), una localidad situada entre Getaria y Biarritz que conserva un marcado carácter vasco y algunos de los paisajes más interesantes de la costa de Iparralde.
El centro histórico se encuentra alrededor de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Andra Mari eliza), el frontón y la plaza Sauveur Atchoarena. Desde este pequeño núcleo podemos acercarnos hasta el mirador situado junto a la iglesia, desde donde se obtiene una buena panorámica de la costa y de los acantilados.
El litoral de Bidarte está formado por varios tramos de acantilados y diferentes playas. La más conocida es la playa de Uhabia, situada en la desembocadura del río del mismo nombre y una de las playas más grandes de la localidad. Más al norte encontramos la playa de Erretegia, rodeada de vegetación y acantilados, que conserva un entorno más natural.
Bidarte también es una localidad estrechamente relacionada con el surf, aunque sus playas ofrecen opciones diferentes según el estado del mar. La costa entre Bidarte y Getaria concentra además algunos de los lugares más conocidos para practicar este deporte.
Uno de los principales atractivos de Bidarte es precisamente su litoral. El sendero costero permite recorrer los acantilados y conectar la localidad con Getaria y Donibane Lohizune. El tramo entre Bidarte y Donibane Lohizune tiene unos 13 kilómetros y unas tres horas y media de duración, aunque conviene consultar previamente el estado del recorrido.
🏄 Biarritz, la ciudad más conocida de la costa vasca
Biarritz es probablemente la ciudad más conocida de la costa de Iparralde y una de las localidades más visitadas del País Vasco francés. Su fama está asociada hoy al surf, las playas y el turismo, pero su importancia como destino turístico comenzó mucho antes, cuando se convirtió en una de las grandes ciudades balnearias de Europa.
A mediados del siglo XIX, la llegada de la emperatriz Eugenia de Montijo y de Napoleón III impulsó la transformación de Biarritz en un destino frecuentado por la aristocracia europea. De aquella época quedan numerosos edificios y villas que todavía forman parte del paisaje urbano.
Biarritz combina así una costa espectacular con un centro urbano lleno de edificios históricos, mercados, villas y antiguos palacios.

🏛️ El centro y los edificios históricos de Biarritz
El centro de Biarritz se puede recorrer fácilmente a pie y concentra buena parte de sus edificios más interesantes.
Uno de los lugares más conocidos es el Hôtel du Palais, antiguo palacio construido para la emperatriz Eugenia de Montijo y convertido posteriormente en uno de los grandes hoteles históricos de la ciudad. Su ubicación, junto a la Grande Plage, es una de las imágenes más reconocibles de Biarritz.
Muy cerca encontramos la iglesia de Sainte-Eugénie, construida a finales del siglo XIX en estilo neogótico. Está situada junto al antiguo puerto de pescadores y es otro de los edificios destacados del centro.




El Port des Pêcheurs conserva pequeñas casas de pescadores y restaurantes alrededor de una pequeña ensenada. Es uno de los rincones más característicos de Biarritz y permite recordar el pasado marinero de una ciudad que posteriormente se convirtió en destino turístico.
También merece la pena acercarse hasta Les Halles de Biarritz, el mercado cubierto de la ciudad. Es un buen lugar para conocer el ambiente local y descubrir productos y especialidades de la gastronomía vasca.



🌊 Las playas y la costa de Biarritz
La costa es, sin duda, uno de los principales atractivos de Biarritz. La ciudad cuenta con varias playas, pero cada una tiene unas características diferentes.
La Grande Plage es la playa más céntrica y la más conocida. Está situada frente al Hôtel du Palais y es probablemente la imagen más clásica de la ciudad. Su ubicación permite combinar fácilmente un día de playa con la visita al centro histórico.
Al sur encontramos la Côte des Basques, rodeada por grandes acantilados y considerada uno de los lugares históricos del surf europeo. El surf llegó a Biarritz en 1957 y desde entonces la ciudad se convirtió en uno de los principales referentes de este deporte en Europa.




La playa cambia completamente dependiendo de la marea. Con marea baja aparece un amplio arenal, mientras que con marea alta buena parte de la playa queda cubierta por el agua. Por ello, si queremos bajar a la Côte des Basques, es importante consultar previamente el estado de la marea.
Más al norte de la Grande Plage encontramos la Plage du Miramar, una playa más pequeña y tranquila situada frente al Hôtel du Palais. Es especialmente interesante por el paseo marítimo que la conecta con la zona de la Grande Plage.
Otra opción es la Plage de Marbella, situada al sur de la Côte des Basques. Es una playa más abierta al Atlántico y con un carácter menos urbano.



🌅 La Roca de la Virgen y las mejores vistas de Biarritz
Uno de los lugares imprescindibles de Biarritz es la Roca de la Virgen (Rocher de la Vierge), una formación rocosa situada frente a la costa y conectada con tierra mediante una pasarela.

La roca se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad y desde ella se obtiene una de las mejores panorámicas de la costa. En días despejados se puede contemplar Biarritz, los acantilados de la Côte des Basques y, hacia el sur, buena parte de la costa de Iparralde.
Muy cerca se encuentra el Rocher du Basta, otro pequeño promontorio desde el que se obtienen buenas vistas de la Grande Plage, el Hôtel du Palais y la costa.
También merece la pena recorrer el paseo marítimo entre estos puntos. Es una de las mejores maneras de conocer Biarritz sin necesidad de utilizar el coche.
🐋 El Aquarium de Biarritz
Junto al Rocher de la Vierge encontramos el Aquarium de Biarritz, uno de los espacios turísticos más conocidos de la ciudad.
El edificio está dedicado principalmente a la fauna marina del golfo de Bizkaia y permite conocer especies y ecosistemas relacionados con el litoral atlántico. Es una opción especialmente interesante si viajamos en familia o si el tiempo no acompaña para recorrer la costa.
🌊 Una ciudad para recorrer a pie
Biarritz merece al menos medio día, aunque podemos dedicarle una jornada completa si queremos visitar sus principales edificios, recorrer las playas y acercarnos a los diferentes miradores.
Una buena ruta a pie puede comenzar en la Grande Plage, continuar por el Port des Pêcheurs hasta la Roca de la Virgen y seguir hacia la Côte des Basques. Después podemos regresar hacia el centro para recorrer las calles, Les Halles y los edificios históricos.
Biarritz también puede utilizarse como base para descubrir otros lugares de Iparralde, ya que se encuentra muy cerca de Bidarte, Getaria, Donibane Lohizune y Baiona.
🌊 Angelu (Anglet), el final de la Costa Vasca
Continuando hacia el norte llegamos a Angelu (Anglet), prácticamente unida a Biarritz y situada junto a la desembocadura del río Aturri (Adur). Aquí termina la Costa Vasca francesa y comienza otro paisaje, que se prolonga hacia el norte por la costa de las Landas.
Angelu cuenta con unos 4,5 kilómetros de litoral y once playas, formando una sucesión de grandes arenales mucho más abiertos al Atlántico que los que encontramos en Getaria o Bidarte.
Entre las más conocidas están La Barre, junto a la desembocadura del Aturri; Les Cavaliers, uno de los principales puntos de surf de la localidad; Chambre d’Amour, situada bajo los acantilados; y Sables d’Or, en una zona más urbana.
La relación de Angelu con el surf es especialmente importante y sus playas son algunos de los principales puntos de referencia de este deporte en Iparralde.
Para disfrutar del paisaje podemos recorrer la Promenade des Falaises, un paseo de unos tres kilómetros que discurre por los acantilados y ofrece buenas vistas sobre el litoral.
Angelu es, por tanto, el punto final de nuestra ruta por la costa de Iparralde. A partir de aquí, hacia el norte, comienzan las grandes playas, dunas y pinares de Las Landas, que aunque ya no forman parte del País Vasco, son un destino habitual para muchos vascos.
🌲 Y al norte, las Landas
Al llegar a Angelu (Anglet) termina la costa vasca francesa, pero no termina el litoral atlántico.
Al norte comienza el departamento de Las Landas, que ya no forma parte de Iparralde ni del País Vasco francés. Sin embargo, es un destino muy habitual para los vascos y una prolongación natural de muchos viajes por la costa atlántica.
El paisaje cambia progresivamente: los acantilados y pequeñas bahías de la Costa Vasca dejan paso a largas playas de arena, dunas y extensos pinares. Las Landas cuentan con unos 106 kilómetros de litoral, formando una de las mayores extensiones de costa arenosa de Francia.
Entre las localidades más cercanas a Iparralde encontramos Tarnos, Ondres, Capbreton, Hossegor, Seignosse y Vieux-Boucau. La zona es especialmente conocida por el surf y por sus grandes playas abiertas al Atlántico. Hossegor, en particular, es uno de los grandes referentes europeos de este deporte.





Aunque las Landas no forman parte del País Vasco, merece la pena tenerlas en cuenta si disponemos de más días. El cambio de paisaje es notable y permite continuar el viaje por la costa atlántica hacia el norte.
De esta forma, nuestra ruta por la costa de Iparralde termina en Angelu, pero podemos seguir recorriendo el litoral por un paisaje completamente diferente.
🗺️ Ruta por la costa de Iparralde
Si queremos recorrer la costa de Iparralde de sur a norte, una buena ruta sería:
Hendaia → Abbadia gaztelua → Corniche Basque → Ziburu → Donibane Lohizune → Getaria → Bidarte → Biarritz → Angelu
Es un recorrido relativamente corto en distancia, pero con una gran variedad de paisajes. En pocos kilómetros pasamos de la frontera y la bahía de Txingudi a los acantilados de la Corniche, los puertos de Ziburu y Donibane Lohizune, las pequeñas calas de Getaria y Bidarte y las playas de Biarritz y Angelu.
Para una visita rápida se puede recorrer en un día, aunque lo recomendable es dedicar dos o tres días para visitar las localidades con tranquilidad y realizar alguno de los tramos del sendero litoral.
Si disponemos de más tiempo, podemos continuar hacia el norte, donde comienza otro paisaje completamente diferente: las largas playas, dunas y pinares de las Landas. Localidades como Capbreton, Hossegor o Seignosse permiten prolongar la ruta por la costa atlántica, aunque ya fuera de Iparralde.
La costa también se puede combinar fácilmente con nuestros otros recorridos por el País Vasco francés. Después de visitar Baiona (Bayona), podemos adentrarnos en el interior para conocer sus pueblos y continuar hacia las montañas, bosques y paisajes de Iparralde.
De esta forma, podemos organizar el viaje para descubrir las diferentes caras de este territorio: la costa atlántica, los pueblos del interior y las montañas.

